Ejercicio de honestidad. Sí, sí , vamos por la vida, reconozcamoslo, de alternativos, de indies, de modernos, de lo que tú quieras, pero como dicen los ingleses, todos tenemos un esqueleto en el armario. O mejor dicho unas canciones algo petardas que nos encantan. Canciones por las que no cambias de dial en la radio, que disimulas con que vas borracho si te emocionas mucho en los bares. Canciones no confesables que nos encantan. ¿a que sí?
Pues estas son las mías.
La primera: Dios, es quizás la canción más cursi jamás escrita. Eternal Flame de las Bangles. Me chifla.
Siguiente: How deep is your love. Balada romántica que popularizaron los Bee Gees. Hasta aquí no está tan mal. Pero… mi versión favorita es ¡la de Take That! Y encima sin Robbie Williams. Mola.
Sigamos, la tercera. Subimos el nivel. Minerva “Estoy llorando por ti”. Será nostalgia de juventud, recuerdos. Llamalo “x” pero me quedo afónica de cantarla.
Cuarta: La inigualable e insoportable (muchas veces) Britney. Baby One more time. Pero como el video no me gusta nada, mejor pongo la versión de Travis (creo que no todo está perdido para mí)
Y acabamos con temazo. De nuevo puede que sea algo de nostalgia de tiempos pasado.
Gala: Free from Desire.
¿Cuales son las vuestras?

Han dicho: