[Esta es la primera de una serie de canciones de Antonio Vega sobre la que voy a comentar algunas cosas. Hoy, 12 de junio, hace un mes que nos dejó y quiero autoinstaurarme una cita mensual para leer una de sus canciones, pero sin música, para centrarme en esa faceta que convirtió a un letrista en poeta.]
Un día cualquiera no sabes qué hora es,
te acuestas a mi lado sin saber por qué.
Las calles mojadas te han visto crecer
y con tu corazón estás llorando otra vez.
Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer
jugando con las flores en mi jardín.
Demasiado tarde para comprender,
chica, vete a tu casa, no podemos jugar.
La luz de la mañana entra en la habitación,
tus cabellos dorados parecen el sol.
Luego por la noche al Penta a escuchar
canciones que consiguen que te pueda amar.
Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer.
Demasiado tarde para comprender.
Mi cabeza da vueltas persiguiéndote.
Mi cabeza da vueltas…
Al leer Chica de Ayer pienso en historias de amor inocentes que despiertan a lo prohibido, pienso en la transición de la adolescencia a la juventud. Para mí siempre ha sido una historia de transición, como la que se vivía en nuestro país en el momento de ser compuesta.
Antonio Vega ya introducía, en una de sus canciones más sencillas, elementos de la naturaleza (el sol, las flores en mi jardín, etc.). Y es que el poeta transmite a través de estos elementos esa sensibilidad tan característica de él, sin dejar de lado su interés por la vida de la ciudad (como esa alusión al mítico Penta de Madrid).
En fin, una sencilla letra pero hermosa a la vez.
La canción Chica de Ayer fue incluida en el primer disco de Nacha Pop publicado en 1980. Compuesta por Antonio Vega a la edad de 20 años mientras cumplía el servicio militar en Valencia, se dice que en la playa de la Malvarrosa, fue (según el autor) su primera canción. Nadie podía imaginar por aquellos años de la movida madrileña que se convertiría en todo un himno de aquella generación de los 80.
Escuchada en nuestro país hasta la saciedad, ha sido versionada en varias ocasiones (algunas veces más afortunadas que otras) : Enrique Iglesias, Undershakers, El Canto del Loco o los americanos Gigolo Aunts (que la cantaban en inglés).
Antonio Vega declaró que en alguna ocasión acabó un poco cansado del éxito de la canción, puesto que ensombrecía un poco el resto de su extensa obra de una calidad, quizá, mayor. Pero supo relacionarse con la trayectoria del tema al asumir, en una muestra de su conocida humildad y generosidad, que esta canción ya no le pertenecía sólo a él sino que, con todo derecho, la tenía que compartir con su público. También declaró que le gustaba mucho tocarla en sus directos porque era la audiencia la que la cantaba, creando un ambiente muy especial.

Han dicho: