Está claro que, sea como sea, los Beatles siempre son noticia. Ahora le toca el turno a Eleanor Rigby. Dentro de unos días se va a subastar en Londres un curioso artículo. Se trata de un papel que refleja los salarios de las trabajadoras de un hospital de Liverpool en 1911. Resulta que una de estas empleadas, que firmó en este papel como justificante del cobro, se llamaba E. Rigby. Asombra leer que el precio estimado del artículo es de más de medio millón de euros. No llego a comprender cómo se puede llegar a estas cantidades tan desorbitadas.
También es difícil de creer la historia de cómo se ha llegado a descubrir la identidad de quién supuestamente inspiró a Paul Mccartney para componer su exitoso tema en 1966. Annie Mawson, que dirige un centro de terapia infantil, asegura que recibió el documento por correo postal desde la oficina del mismo Paul Mccartney en 1990. Parece ser que Mawson escribió una carta al ex-beatle donde narraba el efecto que había causado a uno de sus alumnos la canción Yellow Submarine. De paso le pidió ayuda económica, medio millón de libras, para poder continuar con su proyecto. Fue semanas más tarde cuando recibió un sobre con el documento en el interior y sin dar más explicaciones.
Así están las cosas, a pesar de que Paul Mccartney haya vuelto a declarar que Eleanor Rigby es un personaje ficticio. La leyenda sobre la identidad de la mujer empezó al encontrar esta tumba en el jardín de la parroquia de Woltoon, Liverpool, donde Paul Mccartney y John Lennon se conocieron en un concierto en 1957.
Que la trabajadora del hospital está enterrada en esta lápida tiene algo más de sentido. De todo lo demás pudiera estar relacionado con el subconsciente del compositor, que pudo ver el nombre de la mujer en la tumba, y más tarde lo utilizara para la canción.
Sea como sea, una gran cantidad va a caer en manos de la directora de este centro de terapia musical infantil del norte de Inglaterra. Espero que le sea provechoso el dinero para sus planes futuros.

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